{"id":2688,"date":"2022-12-08T11:25:26","date_gmt":"2022-12-08T10:25:26","guid":{"rendered":"https:\/\/anosantocompostelano.org\/?p=2688"},"modified":"2022-12-28T11:26:04","modified_gmt":"2022-12-28T10:26:04","slug":"","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/anosantocompostelano.org\/pl\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-del-ano-santo-compostelano\/","title":{"rendered":"","raw":""},"content":{"rendered":"","protected":false,"raw":""},"excerpt":{"rendered":"","protected":false,"raw":""},"author":1,"featured_media":1742,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_es_post_content":"<strong>La alegr\u00eda de la conversi\u00f3n: fruto del A\u00f1o Santo 2021-22 <\/strong>\r\n<ol>\r\n \t<li>A\u00f1o Santo Compostelano, A\u00f1o de gracia del Se\u00f1or<\/li>\r\n \t<li>Nuestra memoria agradecida. A los cuarenta a\u00f1os del Discurso Europe\u00edsta de San Juan Pablo II<\/li>\r\n \t<li>Vivir el presente con entusiasmo misionero<\/li>\r\n<\/ol>\r\n3.1 Crisis econ\u00f3mica y moral\r\n\r\n3.2 Crisis de fe, desaf\u00edo para la Iglesia\r\n\r\n3.3 El Camino de Santiago, camino de fe\r\n\r\n3.3.1. La condici\u00f3n itinerante del hombre\r\n\r\n3.3.2. La vida cristiana, peregrinaci\u00f3n al encuentro con Dios\r\n\r\n3.3.3. Un camino que tiene meta: Santiago testigo del Se\u00f1or\r\n<ul>\r\n \t<li>Esp\u00edritu evangelizador y misionero del A\u00f1o Santo Compostelano<\/li>\r\n<\/ul>\r\n<ol start=\"4\">\r\n \t<li>Abrazar el futuro con esperanza<\/li>\r\n<\/ol>\r\n4.1. Un A\u00f1o Santo especial: memoria de las v\u00edctimas de la pandemia\r\n\r\n4.2. Mirar con esperanza al futuro\r\n\r\nConclusi\u00f3n\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\nQueridos diocesanos:\r\n\r\n\u00a1Damos gracias a Dios al clausurar este A\u00f1o Santo Compostelano, que nos invita a mirar, por una parte, con gratitud el pasado, pero que nos abre con tanta esperanza al futuro! J\u00fabilo y esperanza han marcado este A\u00f1o Santo que se iniciaba el 31 de diciembre de 2020, pero cuya celebraci\u00f3n fue prorrogada por el Papa<strong>\u00a0<\/strong>Francisco\u00a0debido a la pandemia de la COVID-19 hasta diciembre del a\u00f1o 2022.\r\n\r\nEste tiempo Jubilar ha estado marcado durante la primera parte por la incertidumbre de la pandemia y en la segunda por una multitud extraordinaria de peregrinos que han venido en peregrinaci\u00f3n hasta la tumba del Ap\u00f3stol. La Iglesia en Santiago agradece a todos, en esta hora tan especial, el mantener viva la tradici\u00f3n de peregrinar a Santiago y el querer compartir con nosotros la celebraci\u00f3n de este A\u00f1o Santo que est\u00e1 llegando a su fin.\r\n\r\n\u201c<em>Sal de tu tierra. El Ap\u00f3stol Santiago te espera<\/em>\u201d. Este fue el lema elegido para vivir con intensidad este tiempo de gracia y cumplir el objetivo de crecer juntos como Pueblo de Dios. El Ap\u00f3stol Santiago nos ha esperado con su testimonio evangelizador y la entrega de su vida, bebiendo el c\u00e1liz del Se\u00f1or.\r\n\r\nEste acontecimiento jubilar ha sido un tiempo especial, que Dios nos ha concedido, para situar la trayectoria de nuestra existencia dentro de la Historia de la salvaci\u00f3n; tambi\u00e9n para contemplar el tiempo como una oportunidad abierta a la misericordia de Dios y a su amor a la humanidad (cf. Tit. 3,4).\r\n<ol>\r\n \t<li><strong> A\u00f1o Santo, a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or<\/strong><\/li>\r\n<\/ol>\r\n<em>\u201cEl Esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed, porque me ha enviado <\/em>\r\n\r\n<em>a proclamar el a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or.\u2026 <\/em>\r\n\r\n<em>Hoy se ha cumplido esta Escritura que acab\u00e1is de o\u00edr\u201d (Lc 4, 18-19,21)<\/em>\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\nEl A\u00f1o Santo Compostelano ha sido, ante todo, una experiencia de gracia del que esperamos para nuestra Iglesia diocesana, y para toda la Iglesia en Galicia, Espa\u00f1a y el mundo, frutos abundantes de renovaci\u00f3n personal y comunitaria que nos ayude a ejercer la fraternidad, avivar la esperanza, trabajar por la justicia e impulsarnos a llevar a todos la alegr\u00eda del Evangelio de Jesucristo.\r\n\r\nMiles de peregrinos han llegado hasta la tumba del Ap\u00f3stol Amigo del Se\u00f1or, movidos por un deseo sincero de conversi\u00f3n, unos, para reencontrarse consigo mismos, otros, simplemente atra\u00eddos por los valores espirituales y culturales que representa el Camino de Santiago. Pero, en todo caso, con esp\u00edritu de b\u00fasqueda, y con el deseo de dejar atr\u00e1s diversas y complejas situaciones.\r\n\r\nPodemos estar seguros de que muchos peregrinos han atravesado los umbrales de la Puerta Santa y han vivido un encuentro gozoso con el Padre de la misericordia que renueva la vida cristiana y nos abre las puertas a un horizonte de plenitud en el amor. Recordamos con alegr\u00edas los Jubileos de las diferentes di\u00f3cesis, parroquias, miembros de vida consagrada y movimientos apost\u00f3licos, as\u00ed como tambi\u00e9n las peregrinaciones de profesionales de las m\u00e1s variadas caracter\u00edsticas, desde los obreros hasta los pol\u00edticos y gobernantes, desde los artesanos y deportistas hasta los cient\u00edficos, periodistas y universitarios. Destacamos por su importancia para el presente y el futuro de la Iglesia la Peregrinaci\u00f3n Europea J\u00f3venes que se desarroll\u00f3 del 3 al 7 de agosto del presente a\u00f1o significando sin duda un hito excepcional en el A\u00f1o Santo. Fueron d\u00edas inolvidables por la honda alegr\u00eda, a veces desbordante, por el clima sereno de oraci\u00f3n compartida, de catequesis y celebraciones lit\u00fargicas marcadas por el encuentro con el Se\u00f1or.\r\n\r\nDurante estos dos a\u00f1os jubilares tambi\u00e9n muchas personas han acudido como visitantes y han regresado como peregrinos al haber sentido que su coraz\u00f3n hab\u00eda sido tocado por Dios. Y es que la vida se transforma cuando dejamos que Dios entre en ella.\r\n\r\nQuisiera invitarles a mirar lo que est\u00e1 sucediendo en nuestras vidas, en la vida de nuestra Iglesia, para reconocer las huellas del paso de Dios y juntos reemprender el camino, recordando<strong> lo<\/strong> que el Papa Francisco \u00a0nos dicho en tantas ocasiones:\u00a0<em>Mirar el pasado con gratitud, vivir el presente con pasi\u00f3n y abrazar el futuro con esperanza <\/em>para abrir nuestra mente y nuestro coraz\u00f3n a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo que nos impulsa a mirar el futuro en la providencia de Dios.\r\n<ol start=\"2\">\r\n \t<li><strong> Nuestra memoria agradecida<\/strong><\/li>\r\n<\/ol>\r\n\u201c<em>Cantar\u00e9 eternamente las misericordias del Se\u00f1or, anunciar\u00e9 su fidelidad por todas las edades<\/em>\u201d (Sal. 88)\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\nEs la hora de la\u00a0<em>acci\u00f3n de gracias<\/em>. Somos invitados a contemplar nuestra historia con memoria creyente y agradecida. Nuestra mirada se dirige en primer lugar a Dios. Con profunda gratitud nos unimos al salmista para cantar\u00a0<em>\u201ceternamente las misericordias del Se\u00f1or\u201d<\/em>\u00a0(Sal 88), porque \u201c<em>Dios ha estado grande con nosotros, y estamos alegres\u201d<\/em>\u00a0(Sal 125). El A\u00f1o Santo ha sido un A\u00f1o de gracia de Dios a quien agradecemos todos los dones que hemos recibido a lo largo de estos dos a\u00f1os.\u00a0La gracia que se nos ha dado es esperanza en medio de nuestras incertidumbres y es caridad como testimonio de nuestra vida cristiana que nos animan a vivir con esp\u00edritu de peregrinos en la vocaci\u00f3n a la que hemos sido llamados y en las circunstancias de nuestra vida. Como el leproso <strong>samaritano<\/strong> regresamos a la fuente de nuestra salvaci\u00f3n para dar gracias, actitud que nos lleva a reconocer lo que somos.\r\n\r\nRecordar con memoria agradecida el pasado reciente, ha de ser para cada uno de nosotros, la oportunidad de mirar hacia atr\u00e1s para ver el paso de Dios en nuestra historia personal y reconocer que su amor no ha dejado de estar con nosotros, incluso en las dificultades de la vida personal y social.\u00a0M\u00e1s a\u00fan, se ha hecho m\u00e1s evidente y cercano en ellas.\r\n\r\nA lo largo de todos estos siglos de historia que nos preceden, como una herencia privilegiada de fe, a pesar de las incertidumbres, las vicisitudes y las problem\u00e1ticas hist\u00f3ricas, hemos podido ver, experimentar y palpar en muchos casos, la misericordia infinita de Dios en muchas personas, peregrinos y visitantes, que han sentido su amor personal, su cercan\u00eda, consuelo, compasi\u00f3n, perd\u00f3n y sanaci\u00f3n. En la vida de tantos peregrinos y visitantes Dios ha derramado tanto amor que ha movido los corazones de los que aqu\u00ed se acercaron. La peregrinaci\u00f3n a Santiago de Compostela se ha distinguido, a lo largo de la historia, por muchas gracias espirituales y, en especial, por un crecimiento en la fe y en el compromiso cristiano de quienes vienen hasta este lugar. Por eso, miramos el pasado con gratitud porque al recorrer la propia historia descubrimos la acci\u00f3n de Dios en ella y no podemos m\u00e1s que alabarle y darle gracias por todos sus dones.\r\n\r\nManifestamos nuestra gratitud al Papa Francisco, por la pr\u00f3rroga de este A\u00f1o Santo hasta el 31 de diciembre de 2022. Le agradecemos adem\u00e1s que nos est\u00e9 marcando este rumbo renovado en la Iglesia y en especial por esa mirada a los m\u00e1s fr\u00e1giles, a los m\u00e1s pobres. Desde aqu\u00ed le mostramos nuestra comuni\u00f3n afectuosa, que se hace oraci\u00f3n por todas sus intenciones. Nuestro agradecimiento tambi\u00e9n para todos los que de un modo u otro han participado durante estos dos a\u00f1os en la organizaci\u00f3n del A\u00f1o Jubilar Compostelano y <strong>en<\/strong> todas las celebraciones.\r\n\r\nEl A\u00f1o Santo Compostelano nos actualiza una tarea hist\u00f3rica, enraizada en nuestra conciencia cristiana, la acogida del peregrino y de los que nos han visitado. Santiago de Compostela, toda Galicia a trav\u00e9s de los diferentes caminos, se convierte en hogar y casa de peregrinos. En este contexto queremos manifestar nuestra gratitud a todas las instituciones civiles y de gobierno -Xunta de Galicia, Ayuntamiento de Santiago de Compostela, Administraci\u00f3n central-, a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que han colaborado y facilitado un buen desarrollo del A\u00f1o Santo.\r\n\r\n<strong>A los 40 a\u00f1os del Discurso Europe\u00edsta de San Juan Pablo II<\/strong>\r\n\r\nEn este contexto, recordamos tambi\u00e9n con profunda gratitud el memorable discurso que con sentido prof\u00e9tico pronunciaba\u00a0san\u00a0Juan Pablo II\u00a0en la Catedral compostelana hizo cuarenta a\u00f1os, el d\u00eda 9 de noviembre de 1982, con ocasi\u00f3n de su primer viaje apost\u00f3lico a Espa\u00f1a, en el que habl\u00f3 de las ra\u00edces cristianas de Europa y de su necesaria renovaci\u00f3n espiritual y humana. Lleg\u00f3 como maestro y como testigo, para confirmarnos en la fe y alentarnos en una nueva evangelizaci\u00f3n, tan necesaria entonces como lo es hoy para el mundo. Aqu\u00ed, ante la tumba del Ap\u00f3stol, hizo una solemne y estremecedora llamada a la reconstrucci\u00f3n de Europa: \u201c<em>Vuelve a encontrarte. S\u00e9 t\u00fa misma. Descubre tus or\u00edgenes. Aviva tus ra\u00edces. Revive aquellos valores aut\u00e9nticos que hicieron gloriosa tu historia y ben\u00e9fica tu presencia en los dem\u00e1s continentes<\/em>\u201d<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. San Juan Pablo II era consciente de que Santiago de Compostela, meta de uno de los Caminos de peregrinaci\u00f3n m\u00e1s importantes de la cristiandad, conservaba la memoria de Europa y las ra\u00edces de su identidad.\r\n\r\nSomos sabedores de la riqueza que el cristianismo ha aportado a la cultura europea y que puede sintetizarse en la afirmaci\u00f3n de la dignidad trascendente de la persona humana, del valor de la raz\u00f3n, de la libertad, entendida como la capacidad de establecer v\u00ednculos y construir algo com\u00fan. Pero, al mismo tiempo, no nos es ajeno el peligro de abandonar esas ra\u00edces cristianas que supondr\u00eda prescindir de una inspiraci\u00f3n y ayuda para uno de los mayores retos del presente: la unidad. Por esa raz\u00f3n, \u201c<em>el sepulcro del Ap\u00f3stol se encuentra en un extremo del occidente europeo, no en su centro estrat\u00e9gico. Esto nos sensibiliza para lanzar una llamada desde la ciudad de Santiago para que Europa acoja, sin perder su identidad, a los que vienen de todos los extremos de la tierra. Esta es la experiencia de encuentro que hacen los peregrinos en nuestra Catedral. La diferencia, cuando es vivida desde el mismo Esp\u00edritu, nos constituye en un solo cuerpo<\/em>\u201d<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.\r\n\r\nHemos de recuperar con fidelidad creativa la herencia cristiana que ha tenido un influjo decisivo en el proceso de la configuraci\u00f3n de Europa. Es necesario pues, recorrer de nuevo este Camino para encontrarse con el Se\u00f1or, para vivenciar la Iglesia y la unidad apost\u00f3lica de la Iglesia. Es lo que San Juan Pablo II llamaba <em>las ra\u00edces de Europa<\/em>, las ra\u00edces cristianas de Europa. Descubrir estas ra\u00edces es tarea nuestra, como un modo de renovar la Iglesia y hacer realidad una Europa que siga siendo un lugar de acogida y crecimiento no solo en relaci\u00f3n con lo material, sino, sobre todo, en humanidad.\r\n<ol start=\"3\">\r\n \t<li><strong> Vivir el presente con entusiasmo misionero<\/strong><\/li>\r\n<\/ol>\r\n\u201c<em>Y esta es mi oraci\u00f3n: que vuestro amor siga creciendo m\u00e1s y m\u00e1s en penetraci\u00f3n y en sensibilidad\u00a0para apreciar los valores. As\u00ed llegar\u00e9is al D\u00eda de Cristo limpios e irreprochables,\u00a0cargados de frutos de justicia, por medio de Cristo Jes\u00fas, para gloria y alabanza de Dios<\/em> (Flp 1, 9-11)\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\nA la luz de las palabras del Ap\u00f3stol san Pablo a los filipenses, quiero invitaros a que viv\u00e1is el presente con pasi\u00f3n evangelizadora<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, respondiendo a la llamada de Dios y a los desaf\u00edos de la Nueva Evangelizaci\u00f3n. Las celebraciones de los A\u00f1os Santos Compostelanos buscan favorecer la realizaci\u00f3n integral de la persona y son una llamada constante a la conversi\u00f3n que nos ayuda a renovarnos espiritualmente, recordando los contenidos de nuestra fe y acogiendo la salvaci\u00f3n para ser evangelizadores en medio de la indiferencia religiosa, incertidumbre moral y p\u00e9rdida del sentido transcendente<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.\r\n\r\n<strong>3.1. Crisis econ\u00f3mica y moral<\/strong>\r\n\r\nNuestra sociedad est\u00e1 pasando por una profunda crisis moral y econ\u00f3mica, que afecta a casi todos los \u00e1mbitos de la vida: a la familia, a la educaci\u00f3n, a la confianza en la clase pol\u00edtica y a su servicio a nuestra sociedad, a la econom\u00eda y al trabajo. Las causas son diversas. Pero esta crisis no es m\u00e1s que la punta del iceberg de una crisis mucho m\u00e1s profunda que ata\u00f1e a las entra\u00f1as del funcionamiento de nuestra sociedad y que desde hace a\u00f1os atraviesa la humanidad. El fundamento de esta crisis es espiritual y moral<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. Cuando eliminamos a Dios de la escena p\u00fablica, desaparecen los referentes morales, languidece el absoluto, entra el relativismo, prima la codicia personal y el sistema econ\u00f3mico se colapsa. La econom\u00eda est\u00e1 en crisis porque el sistema de valores de nuestra sociedad est\u00e1 en crisis.\r\n\r\nAs\u00ed lo indica con acierto el papa Francisco cuando se\u00f1ala el grave peligro de caer en el relativismo, porque genera ausencia de misericordia: la persona que cae en el relativismo se hace dura de coraz\u00f3n. \u201c<em>Este relativismo pr\u00e1ctico es actuar como si Dios no existiera, decidir como si los pobres no existieran, so\u00f1ar como si los dem\u00e1s no existieran, trabajar como si quienes no recibieron el anuncio no existieran<\/em>\u201d<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.\r\n\r\nEn el contexto del laicismo y relativismo, la tecnolog\u00eda y la electr\u00f3nica, la movilidad y los viajes r\u00e1pidos, la exploraci\u00f3n del espacio y las superautopistas de la informaci\u00f3n, todo parece indicar que las personas buscan echar ra\u00edces en el suelo firme y estable de lo sagrado. Cuanto m\u00e1s r\u00e1pidamente camina la humanidad, tanto mayor es la necesidad que siente de unos cimientos firmes. A la vista del mal y del sufrimiento de la violencia y de la guerra en el mundo, nos faltan palabras y nos encontramos con frecuencia en la noche oscura de la fe. No es un tiempo para estar distra\u00eddos, sino para despertar en nosotros la capacidad de ver lo esencial en medio de lo accidental<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.\r\n\r\nAhora bien, \u201c<em>una crisis<\/em>, escrib\u00eda Hannah Arendt, <em>nos obliga a volver a plantearnos preguntas y nos exige nuevas o viejas respuestas, pero, en cualquier caso, juicios directos<\/em>\u201d<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>. \u00bfQu\u00e9 nos ense\u00f1a la situaci\u00f3n en la que nos encontramos ahora? \u00bfQu\u00e9 podemos aprender de la realidad? \u00bfEstamos tentados a darnos por vencidos? El Se\u00f1or nos invita a superar el desconcierto para encontrar el camino que nos ayude a ir m\u00e1s all\u00e1 de los esquemas mentales a los que estamos acostumbrados, superando nuestra tristeza espiritual. Estamos llamados a reinventarnos, a centrarnos en las cosas que realmente importan. Por utilizar una imagen de la literatura cl\u00e1sica, no debemos hacer como Ulises, es decir, taparnos los o\u00eddos para resistir a las sirenas, sino como Orfeo, que inventa un canto m\u00e1s hermoso para superar las dificultades<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>. En medio de la complejidad que nos toca vivir religiosa, social y cultural, es necesario m\u00e1s que nunca una palabra de aliento que proclame de nuevo que Dios nos sostiene para afrontar con confianza y responsabilidad esta situaci\u00f3n que a todos nos afecta. Estamos inmersos en una sociedad necesitada de hombres y mujeres que sostengan la esperanza de muchas personas que miran el futuro con pesimismo y que, al mismo tiempo, les propongan la fe en Jesucristo como \u00e9l \u00fanico capaz de dar sentido a sus vidas.\r\n\r\nLos peregrinos jacobeos han manifestado que es necesario preservar la expresi\u00f3n p\u00fablica del hecho religioso y valorar la religi\u00f3n como una aportaci\u00f3n positiva para la cohesi\u00f3n social en medio de una crisis, cuyas ra\u00edces son culturales y antropol\u00f3gicas, y que debe ser interpretada como los dolores de un parto, como una transici\u00f3n dolorosa llamada a alumbrar una nueva forma de convivencia que transforme radicalmente nuestro estilo de vida para una nueva civilizaci\u00f3n, la que tiene una referencia espiritual con sus principios morales y sociales, su cultura, su arte y su sensibilidad, siguiendo la tradici\u00f3n cristiana que la articul\u00f3 profundamente en cada una de sus fibras<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>.\r\n\r\nLos cristianos debemos comprometernos con la renovaci\u00f3n moral de nuestra sociedad, que nos impulsa a adoptar una forma de vida m\u00e1s austera y solidaria, y un mayor compromiso con los que m\u00e1s lo necesitan. \u201c<em>La espiritualidad cristiana propone un crecimiento con sobriedad y una capacidad de gozar con poco. Es un retorno a la sobriedad que nos permite detenernos a valorar lo peque\u00f1o, agradecer las posibilidades que ofrece la vida sin apegarnos a lo que tenemos ni entristecernos por lo que no poseemos. Esto supone evitar la din\u00e1mica del dominio y de la mera acumulaci\u00f3n de placeres<\/em>\u201d<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.\r\n\r\n<strong>3.2. Crisis de fe, desaf\u00edo para la Iglesia <\/strong>\r\n\r\n\u201c<em>Entonces Jes\u00fas les dijo a los Doce: \u201c\u00bfTambi\u00e9n vosotros quer\u00e9is marcharos?<\/em>\u201d (Jn 6, 67).\u00a0La pregunta de Jes\u00fas <em>\u00bftambi\u00e9n vosotros quer\u00e9is marcharos?<\/em> deja al descubierto el drama que se desarrolla entre el Maestro y sus disc\u00edpulos. Tambi\u00e9n es una pregunta adecuada para nosotros en el momento actual; para nuestras comunidades, para nuestra Iglesia diocesana. Estamos viviendo tiempos dif\u00edciles para la fe, tiempos de cambio; tal vez nos damos cuenta de lo nuevo que est\u00e1 surgiendo pero es dif\u00edcil dejar aquello viejo a lo que estamos acostumbrados. Tenemos la tentaci\u00f3n de mostrarnos indiferentes o de encerrarnos esperando a que la tormenta pase pronto. Vemos que existe una profunda crisis de fe que afecta a amplios grupos de personas; una apostas\u00eda silenciosa de muchos bautizados.\r\n\r\nLa pregunta de Jes\u00fas es dura, pero muestra que no tiene miedo de permanecer solo y no busca f\u00e1ciles consensos: <em>\u00bfTambi\u00e9n vosotros quer\u00e9is marcharos?<\/em> Jes\u00fas est\u00e1 seguro de la fidelidad de Dios Padre y sabe que no est\u00e1 solo, pero quiere que sus disc\u00edpulos elijan y decidan. El Evangelio dice que algunos, escandalizados por las palabras del Maestro, se fueron. \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfQuiz\u00e1s por miedo? \u00bfSuperficialidad? \u00bfApego a las tradiciones? \u00bfDemasiado esfuerzo para seguir ahora a este exigente Maestro? Al final, lo que falta es la fe. Me pregunto si la provocaci\u00f3n del Se\u00f1or no se puede aplicar a nuestro hoy. Hemos pasado de una vocaci\u00f3n cristiana que se acog\u00eda con entusiasmo, pero que luego tal vez se qued\u00f3 en una adhesi\u00f3n exterior que no sab\u00eda integrar las dificultades de creer y perseverar, a un cristianismo m\u00e1s social, de tradici\u00f3n, que nos parece importante, pero que no tiene empuje, al que le falta entusiasmo y amor. Nos cansamos. Al igual que los disc\u00edpulos, sufrimos la tentaci\u00f3n d<strong>e<\/strong> mirar hacia atr\u00e1s y alejarnos del Se\u00f1or.\r\n\r\nComo afirm\u00f3 el papa Francisco: <strong>\u201c<em>T<\/em><\/strong><em>odo esto tiene una particular importancia en nuestro tiempo, porque\u00a0no estamos viviendo simplemente una \u00e9poca de cambios, sino un cambio de \u00e9poca<\/em>\u201d<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.\u00a0Ya no estamos en lo que el Papa Francisco llama <em>el r\u00e9gimen de cristiandad<\/em>. La sociedad es pluralista, a menudo no creyente; se siente atra\u00edda por otros valores; es v\u00edctima de las econom\u00edas de mercado y de un individualismo exasperado que lleva a relativizarlo todo, orientado hacia un vago deseo de felicidad. En este contexto sociocultural, la fe no puede seguir consider\u00e1ndose como un presupuesto obvio de la vida cotidiana; es, por lo tanto, necesario proponerla desde otras claves y con pasi\u00f3n renovada<strong>. <\/strong>\r\n\r\nComo Iglesia nos preguntamos y le preguntamos al Se\u00f1or: \u00bfQu\u00e9 debemos hacer, a d\u00f3nde debemos ir? La tentaci\u00f3n es detenerse al borde del camino, sin esperanza, con pesimismo. So\u00f1amos con tiempos pasados \u200b\u200by a veces intentamos, de manera anacr\u00f3nica, aferrarnos al pasado, tal vez perpetuando los caminos y formas que han nutrido a la comunidad cristiana, ya que estaban enraizados en un contexto cultural y relacional bien definido, pero que hoy no son significativos, no transmiten la alegr\u00eda de pertenecer a Cristo. Insistimos en utilizar m\u00e9todos y visiones pastorales que exigen no poco esfuerzo pero que luego dan escasos e inadecuados frutos. Sentimos como sacerdotes, religiosos y fieles laicos que nuestro estilo pastoral ya no es efectivo en el contexto actual, e incluso nuestro anuncio del Evangelio corre el riesgo de ser transmitido sin entusiasmo. Como los disc\u00edpulos que le preguntaron a Jes\u00fas: <em>Se\u00f1or, \u00bfa qui\u00e9n iremos?<\/em> (Jn 6, 68), \u00a0debemos entender que la crisis del momento presente no es un incordio pasajero que hay que soportar, sino que es una oportunidad para reorientar el rumbo de nuestro peregrinar.\r\n\r\nEl A\u00f1o Santo Compostelano ha sido una ocasi\u00f3n providencial para tomar conciencia del momento presente y escuchar de nuevo a Cristo que nos dice: \u201c<em>No sois vosotros los que me hab\u00e9is elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vay\u00e1is y deis fruto, y vuestro fruto permanezca\u201d<\/em> (Jn. 15,16); y, en consecuencia, sentirnos llamados a superar la pasividad e involucrarnos con mayor ardor en la tarea de la evangelizaci\u00f3n.\r\n\r\nSomos invitados a anunciar el Evangelio en su verdad, sin edulcorarlo, sino dej\u00e1ndonos alcanzar de nuevo por Cristo seg\u00fan San Pablo. Como Iglesia, como comunidad de bautizados, debemos afrontar con valent\u00eda este momento no f\u00e1cil. Cuando le decimos: <em>Se\u00f1or, \u00bfa qui\u00e9n iremos?<\/em> hacemos nuestra profesi\u00f3n de fe y le decimos que hemos cre\u00eddo y conocido que T\u00fa eres el Santo de Dios\u2026 El Se\u00f1or nos invita a confiar en \u00e9l. Debemos pasar de una pastoral en la que la principal preocupaci\u00f3n es hacer programas y utilizar las estructuras, a una pastoral que debe poner a las personas en el centro de su reflejo y acci\u00f3n. Es un buen momento para mirar el presente de nuestra Iglesia y hacernos aquella pregunta de San Pablo VI en <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>: \u201c<em>La Iglesia \u00bfes m\u00e1s o menos apta para anunciar el Evangelio y para inserirlo en el coraz\u00f3n del hombre con convicci\u00f3n, libertad de esp\u00edritu y eficacia?<\/em>\u201d<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>. Como pastores y como cristianos debemos preguntarnos si nuestro testimonio cristiano y nuestra misi\u00f3n evangelizadora responden de verdad a nuestra condici\u00f3n de disc\u00edpulos misioneros de Cristo.\r\n\r\n<strong>3.3. El Camino de Santiago, camino de fe<\/strong>\r\n\r\n<strong>3.3.1. La condici\u00f3n itinerante del ser humano<\/strong>\r\n\r\nLa peregrinaci\u00f3n o camino es una de las expresiones antropol\u00f3gicas con mayor alcance m\u00e1s all\u00e1 de la confesionalidad religiosa y puede ser calificada como una \u201c<em>par\u00e1bola o alegor\u00eda<\/em>\u201d de la existencia del hombre. La condici\u00f3n del ser humano como <em>homo viator<\/em> es el presupuesto antropol\u00f3gico y teol\u00f3gico sobre el que se asienta la peregrinaci\u00f3n a Santiago de Compostela y constituye una imagen precisa de la naturaleza y de la existencia del hombre que justa y cabalmente se han definido como peregrinas.\r\n\r\nEl descubrimiento para muchos peregrinos de la naturaleza es uno de los mayores recuerdos que evocan cuando hablan de sus experiencias. De igual forma, la vivencia del encuentro con la diversidad humana. El camino se transforma as\u00ed en el descubrimiento de los otros, en una aventura humana, en una empresa de amor al pr\u00f3jimo y valoraci\u00f3n de la alteridad como forma de vida. Alteridad que llama a la trascendencia anhelada y, muchas veces, encontrada. Pues las circunstancias que rodean la peregrinaci\u00f3n contribuyen a redescubrir el sentido de la vida que Dios nos ofrece como don y como tarea, don que hemos de agradecer cada d\u00eda, y tarea a realizar en nuestra existencia cotidiana. Por ello la peregrinaci\u00f3n a Santiago le ofrece a la persona la posibilidad de llevar hasta el final esta b\u00fasqueda, porque en ella el camino es inseparable de la meta.\r\n\r\nLa visi\u00f3n cristiana del mundo, introducida por Agust\u00edn de Hipona y profundizada por un buen n\u00famero de fil\u00f3sofos cristianos ha dado lugar a que \u201c<em>la peregrinaci\u00f3n en sus diferentes formas sea el s\u00edmbolo m\u00e1s adecuado para entender la vida del hombre, que se percibe fundamentalmente como camino hacia la eternidad, la verdad y la plenitud\u201d<\/em><a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>. Por lo que al recorrer el Camino de Santiago se despierta en la conciencia del peregrino la vida como una marcha hacia una meta. Esta meta es el sepulcro del Ap\u00f3stol, es Dios, es la vida eterna.\r\n\r\n<strong>3.3.2. La vida cristiana es una peregrinaci\u00f3n al encuentro con Dios<\/strong>\r\n\r\nLa tradici\u00f3n cristiana, atenta a la riqueza b\u00edblica y espiritual de los siglos pasados, no reduce la peregrinaci\u00f3n a la vivencia de un momento que se consume en la excepcionalidad del acontecimiento vivido, sino que pide entrar en el esp\u00edritu itinerante y aceptar la imprevisibilidad y el desaf\u00edo del camino. En este sentido, \u201c<em>hacerse peregrino<\/em>\u201d implica una actitud de confianza, una respuesta de fe y apertura en la esperanza.\r\n\r\nEl camino es una experiencia espiritual que abre a lo nuevo, a lo desconocido. Es un\u00a0<em>desinstalarse<\/em> de la existencia habitual dejando atr\u00e1s el hombre viejo de la antigua condici\u00f3n humana para <strong>poder<\/strong> encontrar al que valoro m\u00e1s que todo lo dejado, al hombre nuevo: Cristo. La partida implica un desprendimiento de las propias certezas humanas y de la propia tierra. Dejar una parte de la propia historia para encomend\u00e1rsela a Aquel que nos llam\u00f3, es condici\u00f3n ineludible del peregrino. En este sentido, ponerse en marcha significa \u201chacerse pobres\u201d, hacerse disponible a la escucha, al deseo de comuni\u00f3n, de conocimiento de los dem\u00e1s y de nuevas realidades. La salida constituye la primera gran respuesta a la llamada de Dios e implica abandonar las propias comodidades y la esperanza de poder superar las pruebas para conquistar la meta. Por eso solo quien tiene clara la meta acertar\u00e1 al escoger el camino.\r\n\r\nLa peregrinaci\u00f3n cristiana se caracteriza por una expectativa que nace de una nostalgia de infinito, de trascendencia, que tarde o temprano -consciente o inconscientemente- emerger\u00e1. Pues la raz\u00f3n m\u00e1s profunda de la peregrinaci\u00f3n es la conversi\u00f3n al Dios vivo a trav\u00e9s del encuentro consigo mismo. La vida es el encuentro de dos caminos que se buscan para encontrarse. De este modo, el hombre es camino hacia Dios, pero Dios es camino hacia el hombre<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>. Se evidencia c\u00f3mo en el mismo ser del hombre esta \u00ednsita su relaci\u00f3n con Dios<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>, su destino a una meta trascendente, a la esperanza que va m\u00e1s all\u00e1 de la muerte. En el fondo, la peregrinaci\u00f3n cristiana simboliza nuestra existencia terrenal. Nos recuerda que estamos hechos para el Cielo y que nuestro camino en esta tierra no es m\u00e1s que una peregrinaci\u00f3n hacia la meta definitiva, que es tambi\u00e9n nuestra morada definitiva, la \u201c<em>Jerusal\u00e9n celestial<\/em>\u201d.\r\n\r\n<strong>3.3.3. Un camino que tiene meta: Santiago testigo del Se\u00f1or<\/strong>\r\n\r\nEl Camino nace por y para una meta, nace por la llamada que significa la tumba del Ap\u00f3stol Santiago, amigo del Se\u00f1or. No podemos interpretar el camino, desde el punto de vista de su autorreferencialidad, como si la meta fuese el camino en s\u00ed mismo. El fin y la meta no es el propio camino.\r\n\r\nLa raz\u00f3n de ser de la peregrinaci\u00f3n culmina con la llegada al destino. Las expectativas de la salida se logran tras el cansancio del largo camino y la paciencia del tiempo invertido. El momento del encuentro con Dios produce alegr\u00eda, acci\u00f3n de gracias, alabanza. Tres son los motivos que marcan este momento de gracia: la oraci\u00f3n, la intercesi\u00f3n y la contemplaci\u00f3n, a trav\u00e9s de las cuales el peregrino entrega su vida al Se\u00f1or y sus afectos m\u00e1s profundos; la memoria del pasado y de la realidad que ha dejado a sus espaldas; el compromiso de conversi\u00f3n y renovaci\u00f3n de la propia vida.\r\n\r\nEl Camino de Santiago es un recorrido de fe, penitencia y de oraci\u00f3n a la tumba del ap\u00f3stol Santiago, a las ra\u00edces apost\u00f3licas de nuestra fe. Es revivir la tradici\u00f3n recibida a trav\u00e9s de los ap\u00f3stoles. As\u00ed, \u201c<em>acudir a la tumba de Santiago es recordar el destino universal del Evangelio. Por esto, Santiago nos proyecta fuera de nuestras fronteras hacia la misi\u00f3n; nos adentra en los caminos de la paz, nos lanza al futuro, nos impulsa a la solidaridad con todos los mundos<\/em>\u201d<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>.\r\n\r\nHacer el Camino, aunque sea sirvi\u00e9ndose de los transportes modernos, es solo un medio. Lo importante es llegar a la meta, y c\u00f3mo se llega a la meta. Porque el Camino de Santiago tiene meta, y esta meta es siempre Jesucristo. \u00c9l mismo es \u201c<em>Camino, Verdad y Vida<\/em>\u201d, el \u00fanico que puede abrirnos el acceso al Padre para que nos encontremos con \u00c9l (cf. Jn 14, 4-6). Jesucristo ha querido hacerse, \u00c9l tambi\u00e9n, peregrino, como en la ruta de Ema\u00fas.\r\n\r\n<strong>3.3.4. <\/strong><strong>Esp\u00edritu evangelizador y misionero del A\u00f1o Santo Compostelano<\/strong>\r\n\r\nEl peregrino, al retornar a su vida diaria, est\u00e1 llamado a comunicar su experiencia religiosa y espiritual. El peregrino que traspasa el umbral de la Puerta Santa luego habr\u00e1 de retornar al otro camino, al de la vida de todos los d\u00edas, al surco del trabajo y de la familia, al debate y al compromiso de la vida social y del mundo llevando en su coraz\u00f3n un empe\u00f1o m\u00e1s decidido en dar a conocer a Jesucristo, para construir la Iglesia en la comuni\u00f3n y en la misi\u00f3n. Una Iglesia en construcci\u00f3n presente en la sociedad como levadura que hace fermentar a toda la masa (cf. Mt. 13, 33), como servidora y buen samaritano de nuestro pueblo en las horas del temor ante el futuro y de la falta de esperanza (cf. Lc. 10, 33ss), como amiga respetuosa que ofrece lo que tiene: su fe en Cristo, su esperanza en el Reino de Dios, su amor hacia los pobres, los enfermos, los migrantes, los desfavorecidos. Una Iglesia <em>en salida<\/em>, empe\u00f1ada en la evangelizaci\u00f3n y la formaci\u00f3n de los laicos, atenta a la pastoral familiar y a la promoci\u00f3n de la vida humana, a una mayor presencia en todos los \u00e1mbitos de la vida social, el trabajo, la educaci\u00f3n, los medios de comunicaci\u00f3n y la cultura.\r\n\r\nEl papa Francisco exhorta a la Iglesia a estar <em>en salida<\/em>. \u00bfQu\u00e9 significa esto?\u00a0\u201c<em>Sal de tu tierra<\/em>\u201d, esto es, de la burbuja que nos a\u00edsla del resto del mundo y nos vuelve autorreferenciales; de la zona de confort de la comodidad, el ego\u00edsmo y las inercias; de las falsas seguridades que nos proporciona nuestro peque\u00f1o mundo, donde no hay espacio para m\u00e1s voces que la nuestra y donde se conjura el riesgo de cualquier cambio con el pretexto de preservar la verdad.\u00a0Ciertamente, salir sin m\u00e1s del \u00e1rea de nuestras certezas puede exponernos al vaiv\u00e9n de las opiniones cambiantes y de las modas ef\u00edmeras.\r\n\r\nTodo Jubileo encierra una llamada \u201ca salir a la misi\u00f3n\u201d, a ir a las periferias para que a trav\u00e9s del testimonio de vida de los cristianos el Evangelio llegue a todos porque a todos est\u00e1 destinada la Buena Noticia del Amor de Dios. Concluido este A\u00f1o Santo Compostelano hemos de seguir en nuestra misi\u00f3n de conocer, anunciar y proponer la buena noticia del Evangelio a ni\u00f1os, adolescentes, j\u00f3venes, novios, esposos y familias. Esto es tanto m\u00e1s urgente ante el contexto social, cultural, medi\u00e1tico y legislativo tan poco favorable a una visi\u00f3n trascendente del hombre y de la sociedad.\r\n<ol start=\"4\">\r\n \t<li><strong> Abrazar el futuro con esperanza cristiana<\/strong><\/li>\r\n<\/ol>\r\n\u201c<em>M\u00e1s bien, glorificad a Cristo el Se\u00f1or en vuestros corazones, dispuestos siempre para dar explicaci\u00f3n a todo el que os pida una raz\u00f3n de vuestra esperanza<\/em>\u201d 1Pe. 3, 15\r\n\r\n<strong>4.1. Un A\u00f1o Santo especial: memoria de las v\u00edctimas de la pandemia<\/strong>\r\n\r\nDespu\u00e9s de este per\u00edodo jubilar, se abre ante nosotros un horizonte para crecer en santidad y comuni\u00f3n como Iglesia peregrina al servicio de la misi\u00f3n. Jes\u00fas nos dice a todos<strong>:\u00a0<\/strong><em>\u201cId y haced disc\u00edpulos de todos los pueblos, bautiz\u00e1ndolos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo; y ense\u00f1\u00e1ndoles a guardar todo lo que os he mandado\u201d\u00a0<\/em>(Mt. 28,19-20).\r\n\r\nAl sufrimiento de las numerosas v\u00edctimas de la pandemia se sum\u00f3 un sentimiento generalizado de miedo y desconfianza. Todo ello ha puesto a prueba la fortaleza psicol\u00f3gica y relacional de las personas y ha generado condiciones de precariedad y situaciones de reclusi\u00f3n y aislamiento. Ciertamente no ser\u00e1 f\u00e1cil borrar de nuestra mente y de nuestro coraz\u00f3n la dura experiencia vivida durante tantos d\u00edas de encierro y aislamiento forzoso. La pandemia, que ha incidido en la vida de todos nosotros, nos ha ayudado a tomar conciencia dolorosa de lo fr\u00e1gil que es la vida humana y de que no podemos confiar exclusivamente en nuestras propias fuerzas, pues no somos dioses ni due\u00f1os de nuestro propio destino.\r\n\r\nMuchas personas han experimentado la p\u00e9rdida de familiares y amigos por causa del virus y han tra\u00eddo su memoria ante el Ap\u00f3stol Santiago. A pesar de todo, tambi\u00e9n ha sido un a\u00f1o en el que han experimentado la ternura de Dios de una manera especial. Es cierto tambi\u00e9n que como nunca antes hemos percibido que pertenecemos a una gran familia espiritual, la Iglesia, donde hemos sentido la cercan\u00eda y la solidaridad a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n y la ayuda mutua. Juntos nos hemos dado cuenta de la maravillosa realidad teol\u00f3gica de la comuni\u00f3n santos. Esa experiencia de fraternidad, vivida tendr\u00eda que empujarnos a superar cualquier rastro de individualismo ego\u00edsta y acrecentar nuestra caridad y actitud de servicio a los dem\u00e1s, especialmente a los m\u00e1s pobres y vulnerables. A pesar de todos los sufrimientos y dificultades vividas, una vez m\u00e1s se ha puesto de manifiesto que, incluso en tiempos de oscuridad, Dios siempre nos da la fortaleza de su gracia y sale a nuestro encuentro con su amor providente.\r\n\r\n<strong>4.2. Mirar con esperanza el futuro<\/strong>\r\n\r\nLa celebraci\u00f3n del A\u00f1o Santo Compostelano se ha convertido en una luz providencial para muchas personas que han peregrinado a la Tumba del ap\u00f3stol Santiago buscando un verdadero aliento del Se\u00f1or para su vida y su fe cristianas. Al recorrer la propia historia reciente descubrimos que, a pesar de la propia fragilidad y debilidad, nuestra fe se ha dirigido a Dios, fuente de la vida y origen de todo bien. Y \u201c<em>si el afligido invoca al Se\u00f1or,\u00a0 \u00c9l lo escucha<\/em>\u201d (Sal 33).\r\n\r\nHoy sabemos que son muchos los desaf\u00edos y las dificultades que tenemos los cristianos para anunciar el Evangelio y vivir nuestro compromiso cristiano, por lo que corremos el peligro de caer en el des\u00e1nimo y la frustraci\u00f3n. El envejecimiento no se produce en la vida cristiana por el paso de los a\u00f1os sino por la tentaci\u00f3n del pesimismo y por el debilitamiento de la esperanza. La incertidumbre y el miedo ante el futuro que nos espera, tienen que ser superados por la esperanza cristiana que se apoya en la certeza de que Dios es fiel y cumple sus promesas. \u201c\u00bf<em>Se olvida una madre de su criatura, no se compadece del hijo de sus entra\u00f1as? \u00a1Pues, aunque ella se olvide, yo no te olvidar\u00e9<\/em>!\u201d (Is. 49,15).\r\n\r\nDe ah\u00ed que \u201c<em>la esperanza cristiana nada tiene que ver con un ef\u00edmero sentimiento optimista; mucho menos con la confianza de que las cosas, por s\u00ed mismas, acabar\u00e1n yendo a mejor. Tampoco es simplemente esa espera paciente mientras pasa la tormenta. Esta disposici\u00f3n puede ser \u00fatil en alguna ocasi\u00f3n, pero la esperanza cristiana no es eso. Nace de la fe que hemos recibido, y, al igual que ella, se apoya en Jes\u00fas. La esperanza cristiana es esperanza en \u00e9l. Si hemos puesto nuestra fe en \u00e9l, descubriremos que lo que hasta ahora imagin\u00e1bamos como un futuro ut\u00f3pico, es realidad en \u00e9l, en el ahora de Dios<\/em>\u201d<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>.\r\n\r\nJesucristo resucitado difunde la victoria de su amor transformando el coraz\u00f3n y la conciencia de todo hombre que cree en \u00c9l. La conversi\u00f3n tiene lugar en el secreto del coraz\u00f3n donde s\u00f3lo ve el Padre y donde s\u00f3lo llega Jes\u00fas con su Esp\u00edritu, sin otros testigos. Sin embargo, cuando el coraz\u00f3n cambia, la persona entera se renueva. Es la experiencia del camino de Ema\u00fas, donde Jes\u00fas abre a la esperanza a los dos disc\u00edpulos que caminaban desalentados (cf. Lc. 24, 13ss). La conversaci\u00f3n con el caminante misterioso, poco a poco, enardece el coraz\u00f3n; y al sentarse juntos a la mesa y en el momento de partir el pan se les abrieron los ojos y lo reconocieron<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>. Igual que en el caso de los dos disc\u00edpulos de Ema\u00fas, la esperanza de Jes\u00fas se enciende en nosotros y esa luz resplandece en toda nuestra persona.\r\n\r\nLa antigua <em>Carta a Diogneto<\/em> describe c\u00f3mo ve\u00eda la gente a los cristianos. Despu\u00e9s del bautismo, aparentemente eran ciudadanos como ellos, en el vestido, en las casas, en las relaciones. Sin embargo, los paganos percib\u00edan en ellos una transformaci\u00f3n completa que infund\u00eda una serenidad y una esperanza extraordinarias incluso cuando eran perseguidos injustamente. Los cristianos siempre han sido hombres de esperanza. Su fuerte y profunda serenidad atra\u00eda a los no creyentes hacia la Iglesia que es y debe ser casa de la esperanza. Una esperanza viva es lo que nos pone en movimiento, lo que hace posible el progreso y el avance en la vida del hombre. Todos los nuevos impulsos de la sociedad y de la propia Iglesia, todos los empe\u00f1os, los sacrificios, en definitiva, las opciones que vamos tomando en la vida est\u00e1n motivados por la esperanza en alcanzar una meta. Toda persona necesita una esperanza que le ayude a afrontar el presente. \u201c<em>No nos dejemos robar la esperanza\u201d<\/em><a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>.\u00a0 Gracias a ella, igual que los peregrinos que llegan a la tumba del Ap\u00f3stol, continuamos y reemprendemos nuestro camino con la seguridad de que nuestros esfuerzos no son vanos, pues, nos conduce el Esp\u00edritu del Se\u00f1or Resucitado que obra cosas grandes con nosotros en la Iglesia y en la sociedad. La mirada de fe y de esperanza hacia el futuro despierta siempre ilusi\u00f3n y voluntad de servicio.\r\n\r\nPor lo tanto, a pesar del cansancio y del desaliento, el Se\u00f1or nos env\u00eda de nuevo. Como los Ap\u00f3stoles, despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s, comenzaron a anunciar con valent\u00eda la Buena Nueva, tambi\u00e9n vosotros, despu\u00e9s de este A\u00f1o Santo, renovad vuestra esperanza en aquel que hace nuevas todas las cosas. Cada uno haciendo uso de los dones recibidos, poni\u00e9ndolos al servicio de los dem\u00e1s, contribuir\u00e1 a la edificaci\u00f3n de toda la comunidad humana y cristiana, teniendo especial cuidado de los hermanos m\u00e1s peque\u00f1os y fr\u00e1giles, de los m\u00e1s pobres y desfavorecidos.\r\n\r\nRecordemos que el objetivo de este A\u00f1o Santo Compostelano expresado en la carta pastoral de convocatoria fue\u00a0<em>Sal de tu tierra. El Ap\u00f3stol Santiago te espera.<\/em>\u00a0\u201c<em>Poneos en camino<\/em>\u201d nos dice el Se\u00f1or en el Evangelio (Lc. 10, 3).\u00a0 Como nos recuerda el papa Francisco, la misi\u00f3n pide evangelizadores que se abren sin temor a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo para anunciar la Buena Noticia no s\u00f3lo con palabras sino sobre todo con una vida que se ha transfigurado en la presencia de Dios<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>. Para ello, nuestra mirada deber\u00e1 fijarse en Jesucristo, que es el mismo, ayer, hoy y siempre.\r\n\r\nEl A\u00f1o Jubilar haya propiciado la conversi\u00f3n pastoral y misionera tan necesaria y urgente en nuestra Iglesia, en sus miembros y comunidades, como nos pide insistentemente el Papa Francisco<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>. Al finalizar este A\u00f1o Santo Compostelano os invito a redescubrir con alegr\u00eda nuestro ser miembros de la Iglesia. Necesitamos crecer en comuni\u00f3n y a caminar juntos favoreciendo la corresponsabilidad de todos en la vida y misi\u00f3n de la Iglesia.\r\n\r\nLa peregrinaci\u00f3n es un viaje que se realiza movidos por la fe y la esperanza, y en el que no s\u00f3lo es importante el destino al que se llega, sino la experiencia de peregrinar en s\u00ed misma, que no hacemos solos, sino con los otros, compa\u00f1eros de ruta, peregrinos como nosotros. Los esfuerzos y sacrificios de la peregrinaci\u00f3n, las relaciones fraternas entre los peregrinos y quienes los acogen, provocan la lectura de un significado que enmudece la cultura pragm\u00e1tica y la realidad de lo inmediato en la que vivimos<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>. En ese viaje aprendemos a \u201c<em>caminar juntos\u201d<\/em>. Esta experiencia exige dejar de lado las actitudes individualistas y abrirnos al conocimiento de los que caminan conmigo. Y al mismo tiempo compartir y valorar la riqueza que los compa\u00f1eros de camino me aportan.\r\n\r\nPrecisamente ser Iglesia es caminar juntos. El papa Francisco nos ha invitado a reflexionar sobre\u00a0la manera en que la Iglesia est\u00e1 caminando unida, o no, y c\u00f3mo mejorar\u00a0la participaci\u00f3n de todos los creyentes para responder a la vocaci\u00f3n y la misi\u00f3n de cada cristiano de llevar el Evangelio al mundo de hoy. Para ello, ha propuesto un camino sinodal con el objetivo de invitar a todos los bautizados a implicarse con conciencia y responsabilidad en la escucha del Se\u00f1or para identificar c\u00f3mo, d\u00f3nde y de qu\u00e9 manera se puede anunciar, testimoniar, vivir el Evangelio en esta etapa de la historia.\r\n\r\nNo podemos caminar juntos si no arde en nosotros el fuego del Esp\u00edritu que el Se\u00f1or entreg\u00f3 a su Iglesia en Pentecost\u00e9s para iluminarla y sostenerla y, con la riqueza de sus dones, empujarla continuamente a salir con imaginaci\u00f3n y valent\u00eda a anunciar a todos el Evangelio y llevar a todos al encuentro decisivo con el Se\u00f1or. Su misi\u00f3n ser\u00e1 tanto m\u00e1s fecunda cuanto m\u00e1s est\u00e9 animada por el fuego del Esp\u00edritu.\r\n\r\nTampoco podemos vivir un verdadero camino sinodal si no percibimos la presencia del Se\u00f1or que nos acompa\u00f1a, si no escuchamos su palabra alentadora, si no lo reconocemos en la participaci\u00f3n eucar\u00edstica de partir el pan el domingo, si no sentimos la responsabilidad de ir juntos a compartir con todos nuestro encuentro con el Resucitado. Nuestro camino ser\u00e1 sinodal si se realiza con la implicaci\u00f3n real de todos y cada uno, sin la ambici\u00f3n\u00a0 de reconocimientos individuales, sino desde la experiencia de la fe vivida y compartida en la sociedad y en la Iglesia.\r\n\r\nTambi\u00e9n ser\u00e1 imprescindible que nos pongamos en actitud de escucha. Una Iglesia en movimiento debe ser una Iglesia que escucha sobre todo al Se\u00f1or, su Palabra, haci\u00e9ndola cada vez m\u00e1s decisiva en la vida. Un camino sinodal es verdadero si la Iglesia escucha a todos sus hermanos y hermanas, cercanos y lejanos, con la conciencia de que en su experiencia de vida el Esp\u00edritu siembra luz para todos.\r\n\r\nPongamos nuestras vidas bajo la protecci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda, Madre de la Iglesia y aprendamos de ella que \u201c<em>se puso en camino\u201d<\/em> (Lc. 1,39), el arte de ir hacia los dem\u00e1s llevando los dones que hemos recibido del Esp\u00edritu Santo. En Mar\u00eda, la Madre de Jes\u00fas, descubrimos todo lo que se refiere a Jesucristo y, en consecuencia, a nuestra salvaci\u00f3n y a la Iglesia. Ella es la Virgen hecha Iglesia, expresi\u00f3n simb\u00f3lica de la vida y misi\u00f3n de la Iglesia que escucha la Palabra y la encarna para transmitirla en el hoy de nuestra historia. Como Mar\u00eda hemos de ser la Iglesia que escucha, pero que tambi\u00e9n encarna la Palabra para proclamar la salvaci\u00f3n. Ella alentar\u00e1 nuestros esfuerzos por difundir a nuestro alrededor la alegre noticia del Evangelio de Jesucristo.\r\n\r\n<strong>Conclusi\u00f3n<\/strong>\r\n\r\nAl llegar al final de esta Carta, quiero expresar mi deseo m\u00e1s profundo de que este A\u00f1o Santo Compostelano que hemos celebrado, revitalice nuestra fe a todos los que formamos esta iglesia particular de Santiago de Compostela, y a todos los peregrinos que han participado en \u00e9l. Que Santiago, el amigo del Se\u00f1or, y Santa Mar\u00eda, la Virgen Peregrina, intercedan por todos nosotros para que los frutos de esta celebraci\u00f3n jubilar nos ayuden a fortalecer nuestra vida cristiana y seamos una Iglesia que brilla por su amor al Se\u00f1or, la fuerza de la caridad y el celo apost\u00f3lico por llevar a todos la alegr\u00eda del evangelio.\r\n\r\nOs bendice con afecto en la solemnidad de la Inmaculada Concepci\u00f3n de la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda 2022.\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\n+ Juli\u00e1n Barrio Barrio\r\n\r\nArzobispo de Santiago de Compostela\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Juan Pablo II, <em>Discurso en la catedral de Santiago de Compostela<\/em>, 9 de noviembre de 1982. (Mensaje de Juan Pablo II a Espa\u00f1a, Madrid, BAC, 1982, p\u00e1gs. 259-260)\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> J. Barrio Barrio, <em>Sal de tu tierra. El ap\u00f3stol Santiago te espera. Carta pastoral en el A\u00f1o Santo 2021<\/em>, Santiago de Compostela, 2019, n\u00ba 108.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Cf. Francisco, Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica <em>Evangelii Gaudium<\/em>, 78.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Cf. J. Barrio Barrio, <em>Perspectivas ante el A\u00f1o Santo de 2021. Peregrinos en la fe, por el camino de la esperanza y arraigados en el amor<\/em>, (Discurso en la inauguraci\u00f3n del Congreso de Acogida en los Caminos de Santiago, 8 de noviembre de 2018).\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Benedicto XVI, <em>Discurso en el aeropuerto de Santiago de Cuba<\/em>, 26.03.2012.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Francisco, Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica <em>Evangelii Gaudium<\/em>, 80.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Cf. J. Barrio Barrio, <em>El A\u00f1o Santo Compostelano y los retos antropol\u00f3gicos actuales<\/em>, Conferencia pronunciada en el <em>Club Faro de Vigo<\/em>, el 30 de Noviembre de 2020.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> H. Arendt, <em>Entre el pasado y el futuro, <\/em>Barcelona 1996, <strong>p.<\/strong> 186.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Cf. Francisco, Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica\u00a0<em>Christus vivit<\/em>, 223.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Cf. J. Barrio Barrio, <strong>o.c<\/strong>.,\u00a0 30 de Noviembre de 2020.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Francisco, Carta enc\u00edclica <em>Laudato Si\u00b4<\/em>, 222.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Francisco, <em>Discurso del Santo Padre Francisco a la Curia Romana con motivo de las felicitaciones navide\u00f1as<\/em>, S\u00e1bado, 21 de diciembre de 2019.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Pablo VI, Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 4.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> J. Barrio Barrio, <em>Peregrinar en esp\u00edritu y en verdad. Escritos jacobeos<\/em>, Santiago, 2004, 146.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> J. Barrio Barrio, <em>Peregrinos por gracia. Carta Pastoral del Arzobispo de Santiago de Compostela en el A\u00f1o Santo Compostelano 2004<\/em>, Arzobispado de Santiago de Compostela, 2004, n\u00ba 10.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Id., <em>Peregrinar en esp\u00edritu y en verdad. Carta Pastoral del Arzobispo de Santiago en el A\u00f1o Jubilar Compostelano 1999<\/em>, n\u00ba 4-5.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> J. Barrio Barrio, <em>Peregrinos de la fe y testigos de Cristo resucitado. Carta Pastoral del Arzobispo de Santiago de Compostela en el A\u00f1o Santo Compostelano 2010<\/em>, Arzobispado de Santiago de Compostela, 2010, n\u00ba 15.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> J. Barrio Barrio, <em>Sal de tu tierra. El Ap\u00f3stol Santiago te espera. Carta Pastoral en el A\u00f1o Santo 2021<\/em>, Santiago de Compostela, 2019, n\u00ba 92.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> <em>Id<\/em>., <em>Peregrinos por gracia. Carta Pastoral del Arzobispo de Santiago de Compostela en el A\u00f1o Santo Compostelano 2004<\/em>, Arzobispado de Santiago de Compostela, 2004, n\u00ba 55.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Francisco, Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica <em>Evangelii Gaudium<\/em>, 92.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Cf. Francisco, Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica <em>Evangelii Gaudium<\/em>, 259.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Cf. <em>Ibid.<\/em>, 25.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/archicompostela.es\/carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-ano-santo-compostelano\/#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Cf. J. Barrio Barrio, <em>Sal de tu tierra. El Ap\u00f3stol Santiago te espera. Carta Pastoral en el A\u00f1o Santo 2021<\/em>, Santiago de Compostela, 2019, n\u00ba 66.","_es_post_name":"carta-pastoral-de-mons-barrio-con-motivo-de-la-clausura-del-ano-santo-compostelano","_es_post_excerpt":"","_es_post_title":"Carta pastoral de mons. 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A los cuarenta a\u00f1os del Discurso Europe\u00edsta de San Juan Pablo II Vivir el presente con entusiasmo misionero 3.1 Crisis econ\u00f3mica y moral 3.2 Crisis de fe, desaf\u00edo para la Iglesia 3.3 El Camino de Santiago, camino de fe 3.3.1. La condici\u00f3n itinerante del hombre 3.3.2. La vida cristiana, peregrinaci\u00f3n al encuentro con Dios 3.3.3. Un camino que tiene meta: Santiago testigo del Se\u00f1or Esp\u00edritu evangelizador y misionero del A\u00f1o Santo Compostelano Abrazar el futuro con esperanza 4.1. 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